Perteneció a unos caballeros de apellido Pareja y está considerado como un inmueble tradicional ecijano típico del siglo XVII-XVIII. Tras haber sufrido varias modificaciones a lo largo del tiempo, con la finalidad de ser reutilizado para varios usos, el ayuntamiento lo restauró para albergar las sedes de la Biblioteca y del Archivo Histórico Municipal. La fachada es muy característica del barroco ecijano.