Écija cuenta con algunas de las marcas más reconocidas de aceite de oliva virgen a nivel nacional e internacional, de una calidad insuperable gracias a la fertilidad de nuestras tierras y a las almazaras que extraen este auténtico «oro líquido» con todas sus propiedades.
El aceite de oliva ha sido desde la antigüedad una seña de identidad de Écija. Las evidencias arqueológicas documentadas reflejan como la antigua Astigi alcanzó un gran nivel económico y social gracias al comercio del aceite de oliva, convirtiéndose en la principal fuente de producción y abastecimiento de todo el Imperio Romano. La adecuación del río Genil para la navegación de su curso hasta Écija, fue determinante para el transporte del aceite en ánforas por vía fluvial y luego marítima para alcanzar todos los rincones del Imperio. Por todo ello, la Colonia Augusta Firma Astigi fue una de las cuatro capitales (conventus iuridici) de la Bética junto a Córdoba, Sevilla y Cádiz.
El yacimiento arqueológico de «Las Delicias», excavado en Écija desde el 2013 hasta el 2015, es uno de los alfares más interesantes y completos excavados en el mundo por utilizar novedosas técnicas. Se trata de dos hornos 5 metros de diámetro que podían cocer hasta 200 ánforas de aceite cada uno, reciclando los huesos de aceituna como combustible.