Bizcochos Marroquíes

bizcochos marroquíes

Los bizcochos Marroquíes constituyen hoy por hoy la más antigua y genuina manifestación de repostería conventual ecijana y una de las piezas más representativas del Patrimonio Cultural Inmaterial de Écija. Una ambrosía cuyo origen se remonta al siglo XVIII y cuya textura, de extraordinaria esponjosidad, ha llevado al célebre crítico gastronómico español, José Carlos Capel, a proclamar que “si estos bizcochos llevaran la firma de Paco Torreblanca, Oriol Balaguer o Martín Berasategui, figurarían entre los hitos de nuestra mejor pastelería“. Y ello porque son a la vez “una obra de arte, una filigrana gastronómica y un compendio de historia y misterio” hasta el punto que “a los maestros de la “Pàtisserie des Rêves” los sacarían a hombros por el Sena de ser capaces de engendrar un prodigio semejante”, como afirma el prestigioso periodista Antonio Hernández Rodicio.

Bizcochos Marroquíes. Convento de Santa Florentina. Écija.
Bizcochos Marroquíes. Convento de Santa Florentina. Écija.

Donde comprar los Bizcochos Marroquíes:

PUNTOS DE VENTAS:

  • Convento de Santa Florentina. C) Zurcideras, 3. Écija (Sevilla).
    Tlfno.: 954831199
  • Confiterías Torres Valera (Écija).

TIENDAS ON-LINE:

Torno del Convento de Santa Florentina. Écija.
Torno del Convento de Santa Florentina. Écija.
Presentación caja de bizcochos Marroquíes. Convento de Santa Florentina. Écija.
Presentación caja de bizcochos Marroquíes. Convento de Santa Florentina. Écija.

Elaborados desde el siglo XVIII por la comunidad concepcionista del convento de la Santísima Trinidad y Purísima Concepción de esta localidad, conocido popularmente con el sobrenombre de “Las Marroquíes”, en su composición intervienen exclusivamente tres ingredientes: azúcar, huevo y almidón de trigo. En el año 2014 el convento de “Las Marroquíes” cerró sus puertas, tomando el testigo en la fabricación de tan exquisitos dulces el convento también ecijano de Santa Florentina.

Fachada principal. Convento de “Las Marroquíes”. Écija. Año 1764.
Fachada principal. Convento de “Las Marroquíes”. Écija. Año 1764.

RESEÑA HISTÓRICA SOBRE LOS BIZCOCHOS MARROQUÍES

El nombre de esta especialidad de repostería deriva del apellido de las fundadoras del convento de la Santísima Trinidad y Purísima Concepción de Écija: las hermanas Catalina, Luisa, Ana y Francisca Marroquí. En 1599 estas hermanas conseguían hacer efectiva la fundación de un nuevo espacio de oración permanente y servicio a Dios, regentado por la Orden de la Inmaculada Concepción.

Espadaña del Convento de las Marroquíes. Écija. Año 1760.
Espadaña del Convento de las Marroquíes. Écija. Año 1760.

En este convento tomó hábito en el año 1752 Mónica Garnica y Córdoba (Cádiz, 1699 – Écija, 1772), marquesa de Valdetorres, en quien tuvo su origen –según tradición– el bizcocho Marroquí. Una auténtica delicia derivada de la receta del “bizcocho a la española” que Juan de la Mata, repostero jefe de la corte de Felipe V y de Fernando VI, publicó en su libro Arte de la repostería, editado en Madrid en 1747. De esta receta tomó la marquesa de Valdetorres, los ingredientes –huevo, azúcar y almidón de arroz–, pero en la cantidad de los mismos y en el tiempo de batido y cocción introdujo alguna que otra variante. Después, a mediados del siglo XX, el almidón de arroz fue sustituido por el de trigo –más asequible en suministro y coste– y a partir de 1975 el horno eléctrico reemplazó al de leña, lo que obligó a adaptar la receta.

Bizcochos. Detalle del óleo “Naturaleza Muerta”, de Josefa de Óbidos. Museo de Évora, Portugal.
Bizcocho. Detalle del óleo “Naturaleza Muerta”, de Josefa de Óbidos. Museo de Évora. Portugal.

Desde los inicios de su comercialización, en el siglo XVIII, la nobleza ecijana sintió especial predilección por los bizcochos Marroquíes, contribuyendo a la propagación de tan deliciosas piezas de repostería, al remitirlas como preciados obsequios a familiares y amigos de otras ciudades. Su aquilatado sabor y su peculiar textura, etérea e inolvidable, los convirtieron bien pronto en complemento esencial del buen yantar.

De la creciente fama de estos dulces especiales y de cómo su reputación había trascendido fronteras, nos ofrece un certero testimonio el eminente escritor Juan Valera, quien en su recorrido por las habilidades culinarias y reposteras que concurrían en la protagonista de su célebre novela Juanita la larga, editada por vez primera en 1885, decía textualmente:

Y no se crea que Juana sabía hacer solo los guisos locales, sino que también había importado y añadido a la cocina indígena no pocos platos forasteros de más o menos remotos países, entre los cuales platos o manjares descollaban los celebérrimos bizcochos de yema, que solo hacían unas monjas de Écija, de cuyo secreto tradicional no se comprende por qué arte o maña prodigiosa ella había sabido apoderarse.

Efectivamente, la receta de los bizcochos Marroquíes ha sido durante siglos el secreto mejor guardado por la comunidad concepcionista ecijana, que los elaboró hasta que, en octubre de 2014, este convento cerró sus puertas. La prolongada ausencia de nuevas vocaciones y las bajas por fallecimientos hicieron que en ese año solo restara una concepcionista franciscana en el convento de “Las Marroquíes”, la burgalesa sor Pilar de San Antonio, ya enferma, que fue acogida en el monasterio concepcionista de la vecina Osuna, donde falleció en el año 2017.

Concepcionistas de Écija envolviendo bizcochos Marroquíes. Hacia 1970.
Concepcionistas de Écija envolviendo bizcochos Marroquíes. Hacia 1970.
Portada de la Iglesia de Santa Florentina. Écija. Año 1759.
Portada de la Iglesia de Santa Florentina. Écija. Año 1759.

El anuncio del cierre del convento de “Las Marroquíes” creó gran tristeza y alarma social en Écija. La ciudad, que tan a gala llevaba ser la cuna de tan deliciosos bizcochos, temía su pérdida. Sin embargo, los temores pronto se disiparon, gracias a la oportuna intervención de las monjas dominicas del convento ecijano de Santa Florentina.

Estas religiosas, conocedoras de la receta desde mediados del siglo XX, tomaron el testigo en 2014 y continúan al día de hoy con la fabricación de tan acreditados dulces. Fieles a la tradición, las citadas dominicas son depositarias actualmente del genuino bizcocho Marroquí, un gozo que no empalaga, un manjar celestial que nos transporta a tiempos pretéritos, con la calidad y frescura de la más pura repostería artesanal.

Espadaña del Convento de Santa Florentina. Écija. Hacia 1700.
Espadaña del Convento de Santa Florentina. Écija. Hacia 1700.

Elaboración de los bizcochos Marroquíes siguiendo la receta tradicional

Elaboración receta bizcochos Marroquíes
Distintas fases del proceso de elaboración de los bizcochos Marroquíes. Obrador del Convento de Santa Florentina, Écija.
Distintas fases del proceso de elaboración de los bizcochos Marroquíes. Obrador del Convento de Santa Florentina, Écija.

Elaboración receta bizcochos Marroquíes

BIBLIOGRAFÍA

Cubierta del libro: La marquesa de Valdetorres y los bizcochos Marroquíes. Dulces de clausura de Écija.
Cubierta del libro: La marquesa de Valdetorres y los bizcochos Marroquíes. Dulces de clausura de Écija.